De un deseo de conexión, de viajar sin mapas, nace mi música. De un gesto íntimo que busca lo esencial,

que atraviesa épocas y territorios invisibles.

Compongo para tender puentes entre mundos, entre memorias, entre personas.

Mi camino empezó entre la ciencia y el arte. Mientras estudiaba Biología descubrí la nyckelharpa o viola de teclas, un instrumento sueco de origen medieval que aprendí a tocar de manera autodidacta en las calles de Toledo, lejos de su tradición original, y allí empezó a gestarse un lenguaje propio donde lo antiguo y lo actual conviven de forma natural.

También en Suecia donde empecé a cantar, encontrando en la voz una nueva forma de narrar para mi. 

He estudiado en España, Suecia y México, pero ha sido Toledo —mi hogar— la ciudad que ha dado sentido a mi creación. Sus piedras, sus leyendas y historia han impregnado mis canciones. Durante años toqué a los pies de la catedral, compartiendo la música de forma directa y cercana. Con el tiempo, mi obra fue descrita como la banda sonora de Toledo, una manera de nombrar esa relación íntima entre ciudad y música.

Mi tercer disco, La cantiga del fuego (2012), marcó un punto de inflexión y abrió mi trabajo a la escena internacional, reinterpretando la música antigua y sefardí desde una mirada personal. Más tarde nació Tales of Pangea, un proyecto que creció a partir de colaboraciones y viajes, y que me llevó hasta la isla de Java para grabar Gotrasawala Ensemble, fruto de un intercambio profundo con músicos locales.

En Leyenda (2016) exploré las mitologías femeninas ancestrales y la fuerza de lo femenino desde una perspectiva actual, un proyecto musical y escénico que supuso una nueva forma de habitar el escenario. Ese camino de búsqueda continuó con Ritual (2022), un viaje místico inspirado en la poesía persa y en mi encuentro con el cantante iraní Reza Shayesteh. Ritual habla de los pequeños gestos cotidianos como actos sagrados, de la música como acción consciente y transformadora.

A lo largo de los años he compartido música con artistas de distintas partes del mundo, entre ellos Loreena McKennitt, con quien he colaborado en grabaciones y escenarios tan emblemáticos como el Royal Albert Hall de Londres. He ofrecido más de quinientos conciertos en cuatro continentes, llevando mi música a lugares y públicos diversos de mas de 25 países.

En 2024 creé El Concierto Secreto, una experiencia íntima en espacios históricos de Toledo, pensada para escuchar de otra manera, sin prisa, desde la cercanía y la emoción compartida.

Vivo en Toledo con mi familia y soy madre de tres hijos. Desde aquí sigo creando, investigando y soñando, convencida de que la música —como los rituales— nos recuerda quiénes somos y nos ayuda a volver, una y otra vez, a casa.